Calidad de vida-Calidad de muerte
25 febrero, 2018
Águila hembra
25 febrero, 2018

Naturaleza de águila

-Papá, ¿jamás seré un niño normal?-, preguntaba un niño a su padre porque recién era consciente de que no tenía piernas.

-Eres un niño perfectamente normal, es sólo que eres diferente, pero en el fondo de ti todo es igual a los demás niños-.

-No comprendo-, respondió perpleja la criatura.

-Verás hijo, te contaré un cuento-.

“Un día mamá y papá águilas se encontraban muy contentos porque serían padres por primera vez, y entonces, el día no se hizo esperar, y de un fuerte cascarón brotó la cabeza de un pequeño aguilucho, padre y madre observaban emocionados el nacimiento haciendo inventario en mente de cada parte que salía, sin embargo, cuando la criatura hubo de salir completa había algo que no cuadraba en la figura del recién nacido, ambos progenitores se lo preguntaban con gestos que iban de la curiosidad a la incertidumbre, hasta que el detalle fue bastante evidente y descubrieron que a su hijo le faltaba un ala. El dolor fue muy intenso especialmente para la madre que consideraba que esta situación iba a limitar a su hijo para siempre. Extrañamente el padre se veía tranquilo, excesivamente sereno para semejante sorpresa, la madre inquieta decide cuestionar a su pareja por tal actitud y este le responde,-no te preocupes volará-, -¿como?-, responde la madre exaltada, -como es posible que puedas pensar en eso, es que no te das cuenta, le falta un ala, jamás podrá elevarse como los demás aguiluchos-, ante el reclamo, esta vez en un tono persuasivo el águila padre se defiende, -el volará, porque en su corazón habita históricamente el viento de la inmensidad, el olor de las cimas de las montañas y el calor de miles de atardeceres, el volará porque en su sangre cabalga la hidalguía, el honor, la dignidad y el coraje de millones de águilas que le anteceden, y finalmente, el volará porque es su naturaleza-

Cuando la historia terminó el niño se encontraba frente a un espejo muy atento no a lo que le faltaba sino a lo que le sobraba para elevarse como águila en muchos desafíos de la vida.

Cuantos hay que teniendo de más sólo atienden a lo poco que se tiene de menos, condenados así a vivir como mendigos siendo inmensamente ricos.

R. Chisco.